El diseño de espacios se transforma y fluye como reflejo de los cambios de comportamiento y hábitos de las personas que los habitan. Espacios de viviendas, pero también hoteles, mutan a lo largo del tiempo y tienen que ser capaces de responder a las nuevas necesidades de clientes y huéspedes. Estos espacios deben ofrecer seguridad y confort, brindar nuevos usos a locales de restauración y retail, y adaptar el diseño y la experiencia a las demandas de sostenibilidad actuales y futuras. El diseño basado en la innovación entre sectores es un aliado para proyectar el futuro de la hotelería.

EL CONFORT, IMPRESCINDIBLE PARA GENERAR SEGURIDAD

Si bien no tenemos todas las respuestas sobre cómo serán los hoteles y los restaurantes del futuro,  nuestra experiencia en imaginar y diseñar espacios nos permite adivinar que serán espacios donde predomine el confort del cliente. Es el caso de la reforma del apartahotel Silver de Barcelona: en el lobby del aparthotel, la configuración del espacio y el tratamiento de la luz buscan situar al huésped en el centro de la experiencia, permitiendo que en el espacio sucedan muchas más cosas que el check in o el check out. La nueva percepción del espacio evoca mayor confort y sensaciones positivas, más parecidas a lo que sucede por ejemplo, en un espacio coworking.

Por otro lado, el cliente, hoy más que nunca buscará seguridad y salubridad en las instalaciones, durante situaciones de emergencia sanitaria y pandemia como la actual. Muchos centros han tomado medidas excepcionales durante esta temporada como facilitar un kit de bienvenida con mascarilla, guantes y gel hidroalcohólico; instalar paneles con información sobre el uso de las mascarillas y la distancia de seguridad; adaptar accesos, puntos de recorrido de comida y flujo de personas y/o reforzar la limpieza en zonas comunes y privadas. Se trata de medidas que, aunque incómodas, son bien valoradas por el cliente.

No obstante, es imprescindible acompañar estas medidas regulares y drásticas con una experiencia de confort a través del diseño y la decoración. La semana pasada, en el marco del Webinar “Arquitectura, tecnología y seguridad”, organizado por Grupo Vía y en el que tuve la oportunidad de participar, los ponentes coincidimos en afirmar que los espacios seguros deben ser también atractivos, inspirar frescura y relajación. El mobiliario debe ser adecuado, las superficies pulcras y los colores cálidos y amables para que el huésped se sienta “como en casa”. En otras palabras, los hoteles no sólo deben ser seguros, sino también parecerlo. 

LOS NUEVOS USOS DE LOS HOTELES

Asegurada la experiencia de confort, el hotel debe ofrecer algo más. Actualmente, los sectores de restauración, hostelería, retail y workplace se entrelazan y comparten usos y espacios. Como ejemplo, desde hace unos años, los hoteles han abierto sus plantas bajas a nuevos usos en interacción con el exterior. 

La calle deja de ser solamente un espacio público exterior entre las dos fachadas que conforman una calle, y debería entenderse como la extensión del espacio ciudadano de las plantas bajas de los edificios, aunque tengan un carácter más privativo. En las plantas bajas de los edificios, es principalmente es donde se produce el comercio y las relaciones humanas. Los hoteles no son una excepción ante todos estos cambios. 

Es el momento de generar alianzas entre sectores y abrir los espacios para que converjan locales de restaurantes con pequeños espacios de retail y también oficinas o espacios donde poder trabajar. La CASA SEAT de Barcelona es un buen ejemplo de espacio multidisciplinar: en este 2020 la histórica compañía ha abierto su flagship y cuenta, entre otros con una zona de restauración, un espacio de trabajo abierto a encuentros y proyectos innovadores, un auditorio y un área para exposiciones y ventas.

Sin duda, algunos hoteles tendrán más dificultades en adaptar los nuevos usos y hacer de sus plantas bajas lugares más públicos y accesibles, aunque no deben renunciar a ello. Las nuevas promociones de hoteles ya se diseñarán desde un inicio con criterios de transformabilidad.

EL PAPEL DEL DISEÑO EN LA SOSTENIBILIDAD TURÍSTICA

Con el freno de la actividad económica, el turismo como lo teníamos entendido hasta ahora va a cambiar. Muchos sectores abogan por transitar del actual modelo, rápido y masivo, a un modelo de sostenibilidad turística basado en la digitalización y en apoyo a la economía local. Un punto interesante es promover el turismo doméstico: también como ciudadanos nos hemos visto cómodamente a nosotros mismos redescubriendo rincones de nuestro entorno como ‘turistas de nuestra propia ciudad’. Por otro lado, queda la tarea de redefinir el concepto de “turista”, en especial las categorías de turista bueno y turista malo.

En un mundo cada vez más global y conectado, gana protagonismo una nueva categoría de ciudadano viajero, más responsable y participativo con su entorno que, probablemente, prime la calidad frente a la cantidad. Así, por ejemplo, serán personas que visitarán mejor y más de una vez el destino y que reforzarán los vínculos con ciertos espacios de la ciudad, restaurantes, comercios así como también hoteles.

Para entes como el Centro de Diseño de Barcelona (BCD) y la organización Fomento de las Artes y el Diseño (FAD), diseñadores de servicios, de producto, diseñadores gráficos y digitales, arquitectos e interioristas cumplimos un rol primordial para redefinir y adaptar mensajes, objetos y procesos a esta nueva realidad. En este contexto, el diseño de espacios en hotelería debe también responder a las necesidades y demandas actuales y futuras de los nuevos visitantes y turistas.

Miquel Àngel Julià,

Arquitecto y director de Estrategia y Diseño en Grup Idea

 

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